Gente y Artes

Ivo Tavares - De Toronto a Nueva York

Ivo Tavares - De Toronto a Nueva York

Ivo Tavares y Sofia Alves, están dando la vuelta al mundo con una misión: fotografiar bodas en compañía de su Fujifilm X-T2

Ivo Tavares y Sofia Alves, están dando la vuelta al mundo con una misión: fotografiar bodas en compañía de su Fujifilm X-T2. Esta es su primera crónica de viaje, que iremos publicando aquí en la xplatform a medida que el viaje se desarrolle.

Desde que nos conocimos quisimos planear este proyecto. Queríamos hacer algo más que realizar viajes aislados. Buscábamos viajar y tener la oportunidad de vivir otras experiencias diferentes a unas vacaciones organizadas. Creíamos que estábamos a punto tras 3 años de preparación. Nuestro deseo era unir el viaje a una pasión antigua: las bodas. Decidimos que íbamos a intentar fotografiar un matrimonio en todos los países que visitáramos.

Pero nada ocurre como planeamos siempre. Descubrimos rápidamente que viajar no es lo mismo que ir de vacaciones. Comenzamos nuestro viaje en Canadá. Era fácil porque teníamos amigos y familia allí que nos iban a ayudar a conseguir un coche para desplazarnos. Llevamos a nuestra mascota Duna ya que los países a los que íbamos eran tranquilos con la importación de animales. Hacer las maletas fue un desafío. Además de ropa para el calor y algunas pocas cosas para el frío, queríamos llevar libros, y claro el material fotográfico. Además, Sofía recibió una instax incluso antes del viaje y nos la trajimos con nosotros para tomar fotografías con aquellas personas que se iban convirtiendo en nuestros amigos y que queríamos guardar en el corazón. En una pequeña mochila guardamos la XT-2 y los objetivos:  un 14mm f2.8; el 50-140mm f2.8; el 56mm f1.2; 18-55 f2.8-4 y un flash ef-x8. Es bueno hacer un viaje de este tipo y no tener que cargar una mochila pesada y con la XT-2 íbamos a poder hacerlo.

Comenzamos en Toronto, tan multicultural. Fuimos a Sudbury, una pequeña ciudad situada más al norte, donde nuestra camioneta estaba en el mecánico. Nos quedamos allí casi 15 días y encontramos la forma de aprovechar ese tiempo a nuestro favor, pudiendo experimentar con la XT-2. Salimos hacia Toronto para luego bajar a las cataratas del Niagara, que no nos podíamos perder, y finalmente a Nueva York.

Sin embargo, por culpa de la camioneta averiada habíamos cambiado el recorrido e íbamos a seguir por Montréal y luego desde ahí, a Nueva York. Montréal nos arrebató. Su lado cultural, artístico, sus calles llenas de vida, su historia… hacen que uno se quiera perder en ella. Es el cóctel perfecto entre ser canadiense y europeo salpicado por otras nacionalidades y culturas que habitan la ciudad.

Comenzar en Canadá fue una gran decisión. Es un país seguro, con personas siempre dispuestas a ayudar, su naturaleza, y sus ciudades vibrantes, un país para recorrerlo entero, pero ya habíamos pasado más de un mes a causa de la camioneta en Canadá y teníamos que seguir. Entramos en los Estados Unidos por tierra y fuimos recorriendo el estado de Nueva York. Es un estado que vive ofuscado por la ciudad que le da el nombre, tiene unos paisajes increíbles. Tardamos casi una semana hasta llegar a la capital.

Los novios, unos israelitas que se iban a casar en la ciudad que nunca duerme. Querían huir de los tradicionalismos y obligaciones religiosas de su país. Los dos solos y nosotros íbamos a ser los testigos. En pleno mes de agosto, el calor y la humedad casi del 100% fue el tiempo que tuvimos para realizar el trabajo. Nos llevamos la XT-2 y fuimos a la Central Park para fotografiarlo dado que con el matrimonio habíamos quedado alrededor del mediodía. Acalorados fuimos hasta al City Hall donde se celebró la ceremonia. Había muchas otras parejas, unos con familiares y amigos, otros solos sólo con los fotógrafos. Después de la ceremonia nosfFuimos a almorzar con la novia a Chinatown y empezamos a trabajar.